Una revisión sistemática es un estudio científico, utilizado principalmente en disciplinas de ciencias de la salud, para recopilar y resumir toda la información conocida acerca de determinado problema o interrogante. Este estudio se realiza después de plantear una pregunta estructurada definida y previamente se tiene que establecer un protocolo de investigación.

El objetivo de este tipo de revisiones es reforzar una investigación y que se pueda seguir el hilo del estudio, respondiendo a la interrogante de forma convincente. Permiten al lector corroborarlo por sí mismo, por medio de una bibliografía revisada exhaustivamente. Es probable que para tu TFG o TFM se te exija elaborar una revisión sistemática.

Durante el proceso de búsqueda de evidencias, es imprescindible aplicar una serie de criterios de selección preestablecidos, evaluando de forma crítica qué artículos se deben incluir y estableciendo un orden jerárquico, desde los más importantes hasta los menos relevantes. La síntesis de la información recabada se debe realizar sobre la base de una metodología bien estructurada.

El proceso de revisión se debe realizar de manera cuidadosa, prestando atención a cada uno de los detalles, con el fin de reducir el sesgo y que todas las respuestas obtenidas sean objetivas. En este tipo de investigaciones no se observa directamente el problema o fenómeno, sino los trabajos que se centran en dicha pregunta.

Las revisiones sistemáticas deben cumplir con una serie de requisitos:

  • La investigación debe contar con una metodología bien estructura y reproducible.

  • La búsqueda de los artículos debe ser sistemática y especializada en el tema central del estudio.

  • Los objetivos de la investigación y síntesis deben estar claramente expuestos.

  • Los hallazgos obtenidos en los estudios seleccionados deben ser corroborados.

  • Dentro del estudio, se debe evidenciar claramente la respuesta a la interrogante que condiciona la revisión.

Con el fin de que los investigadores que acuden a las revisiones sistemáticas de un determinado tema no pierdan tiempo acudiendo a un estudio de estudios que no sea el indicado, se realizan los resúmenes de evidencia. Se trata de documentos cortos y concisos en los que se exponen los hallazgos obtenidos.

Estos resúmenes no resultan una evidencia en sí mismos, sino que después de consultarlos y si lo considera interesante, procederá a leer detalladamente la revisión sistemática. Es una herramienta útil tanto para ahorrar tiempo a los investigadores, como para aumentar la divulgación de este tipo de estudios.

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Etapas de la revisión sistemática

Cuando procedas a realizar la revisión sistemática de tu TFG, te vendría bien establecer claramente los pasos que debes seguir. A tales efectos, suelen ser los siguientes:

  1. Formular la interrogante: debe estar enmarcada en los 4 elementos básicos que se recopilan en la pregunta PICO. Tienes que valorar si la interrogante ya ha sido abordada recientemente en el sentido en el que tú pretendes hacerlo y si la respuesta dada cierra el tema o tiene debilidades.
  2. Seleccionar los criterios de selección: debes establecer las características y los criterios de evaluación que definirán si un artículo específico es fiable e indicado para responder a tu interrogante.
  3. Planificar y definir la metodología: debes diseñar un protocolo de investigación. Es decir, tienes que establecer el plan para estudiar el problema, con aspectos como los objetivos de tu proyecto, las herramientas aplicadas al análisis de los resultados individuales de cada estudio y los posibles alcances de la investigación.
  4. Recabar los estudios: debes realizar una búsqueda bibliográfica con el fin de recoger los artículos en los cuales se profundizan diferentes facetas de la interrogante que pretendes responder. Lo que se busca es seleccionar todos los artículos relevantes para tu estudio. En este paso, te puedes servir de bases de datos online, como Proquest, Google Scholar, Scopus, Dialnet o Elsevier.
  5. Seleccionar los estudios definitivos: debes realizar una selección sistemática, primero filtrando según sus títulos y resúmenes, excluyendo algunos de los preseleccionados. A esto le sigue el paso más exhaustivo, el de revisar los artículos completos para seleccionar los más relevantes. Durante todo este proceso, lleva un registro detallado de cada artículo revisado, excluido o seleccionado.
  6. Reunir los datos: te puedes servir de un formulario de extracción de datos. En este punto, sugerimos consultar el manual de Cochrane, una red internacional independiente de investigadores y otros elementos esenciales de la salud. Esta organización ofrece formularios que te serían de mucha ayuda.
  7. Analizar y exponer los datos: los hallazgos de los estudios de tu revisión sistemática se deben organizar en una tabla resumen, con datos precisos. La forma más habitual de presentar los datos es por medio de un diagrama de efectos, mediante el cual se establecerá la cantidad de información y la fiabilidad de cada uno de los artículos. En este punto se puede aplicar el metaanálisis para resolver una interrogante.
  8. Conclusiones: en este punto, entra en juego el criterio del investigador que elabore la revisión sistemática. A partir de los datos recabados y analizados, se establece claramente hasta qué punto los resultados llegan a responder la pregunta específica que ha sido planteada.

Estructura de un TFG realizado con una revisión sistemática

Si se te exige aplicar una revisión sistemática a tu trabajo final de grado o trabajo final de máster, debes tener en cuenta que el proceso para realizar el trabajo será más complejo, más largo y, además, tendrá algunos aspectos que varían de aquellos proyectos elaborados por medio de otras metodologías.

Las partes que componen la estructura de un TFG elaborado con una revisión sistemática son los siguientes:

  • Título: se trata de una brevísima descripción del trabajo, en el que quede claro en pocas palabras lo que se va a encontrar dentro del estudio.

  • Introducción: el objetivo de una introducción es aportar a los lectores un vistazo general del trabajo, pero lo suficientemente detallado para que tenga un marco de referencia claro. Se debe realizar una revisión de la literatura y establecer los antecedentes del estudio, las clasificaciones y las definiciones pertinentes.

  • Metodología: en este paso se debe incluir tanto la metodología aplicada a la revisión de los artículos como a la selección previa, a los métodos de recolección de datos, al análisis de la información, entre otros aspectos del trabajo.

  • Resultados: para esta parte, se deben citar los estudios encontrados y seleccionados. Posteriormente, se debe proceder a realizar un resumen descriptivo de los hallazgos evidenciados al realizar la revisión.

  • Conclusión: son el enfoque del investigador de los artículos estudiados en relación con la interrogante inicial o con los objetivos del trabajo. Todas las conclusiones deben estar bien fundamentadas y el texto se tiene que redactar de forma clara y directa.

  • Bibliografía: en este apartado se deben dar créditos a todos los autores de los artículos recabados, bajo reglamentos de estilo oficiales, como los son las normas APA o Vancouver.

  • Anexos: este apartado final debe incluir gráficos y tabalas que supongan un soporte para el trabajo. Es importante que este material no tenga la finalidad de aportar ideas nuevas, más allá de los que ya están presentes en el estudio.

Tipos de revisiones sistemáticas

Existen dos tipos de revisiones sistemáticas, a modo de clasificación general. Se trata de las revisiones cualitativas y las revisiones cuantitativas.

Las revisiones sistemáticas cualitativas son aquellas que presentan la evidencia sin análisis estadístico, más bien de un modo descriptivo.

En cambio, las revisiones sistemáticas cuantitativas son las que presentan la evidencia mediante el uso de técnicas estadísticas, para establecer una relación numérica entre los resultados y así marcar un estimador puntual. Estas últimas son las que establecen la unión entre revisiones sistemáticas y metaanálisis.

Ejemplos de revisiones sistemáticas

Antes de proceder a realizar una revisión sistemática, en caso de que no tengas ninguna experiencia con este tipo de estudios, recomendamos que accedas a varios ejemplos que se pueden encontrar en internet. Para esto, te puedes servir de algunas de las bases de datos bibliográficas o de revistas científicas. Recuerda: no tienen que ser una gran cantidad de trabajos o seguir una línea específica.

Estos estudios te servirán para conocer más claramente la estructura de las revisiones sistemáticas y la mejor forma de aplicar las diversas metodologías.

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Las revisiones sistemáticas son estudios que requieren mucho trabajo, atención al detalle y experiencia, por lo que al solicitar ayuda con el TFG o TFM a través de HazMiTrabajo te puede ahorrar horas y horas de investigación.

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