¿Necesitas un texto académico? Tranquilo, es algo que tarde o temprano iba a ocurrir. Una vez el estudiante inicia su etapa universitaria, debe asumir distintos retos académicos. Uno de ellos, sin lugar a dudas, será escribir un texto académico.

Todas las carreras universitarias exigen al aspirante una sólida preparación en el campo de la investigación académica, con la finalidad de brindar aportes novedosos, formular nuevas hipótesis y renovar las bases teóricas y científicas de algún tema en específico.

En este contexto, la redacción del texto académico juega un rol protagonista, no solo en la formación universitaria, para la cual es esencial, sino también para los avances y la evolución de las áreas del conocimiento y el saber.

Sin embargo, al día de hoy, es muy frecuente que el estudiante desconozca, en efecto, qué es un texto académico y para qué sirve. Para despejar esas dudas, hemos preparado el siguiente artículo, con todo lo que debes saber para dominar la redacción y elaboración de los documentos o trabajos universitarios.

¿Qué es un texto académico?

Si bien existen muchas definiciones para establecer qué es un texto académico; en forma sencilla y clara puede decirse que se trata de textos con fines científicos elaborados en el marco del entorno universitario, los cuales deben ser presentados de acuerdo a normas preestablecidas.

Sobre estas normas, es necesario saber que, mientras algunas son estandarizadas y universalmente aceptadas en el campo de la investigación científico-académica;  también las universidades, desde su autonomía, pueden fijar normas propias aplicables a la presentación, elaboración y estructura del texto académico.

Además, es preciso no perder de vista que los textos académicos son documentos formales y exigen del estudiante un manejo del lenguaje técnico y especializado, adaptado al área de la investigación; pero sin sacrificar la coherencia de las ideas, la calidad en la redacción y la fácil lectura.

libro

Características del texto académico

Para elaborar un texto académico, hace falta algo más que las normas de elaboración. Será necesario conocer las características que debe tener el trabajo a realizar. A saber:

Finalidad del texto académico

El objetivo fundamental del texto académico es ofrecer y difundir aportes novedosos sobre un tema previamente seleccionado y delimitado, de manera formal y susceptible de ser objeto de discusión y ampliación. Esta información presentada puede ser una nueva hipótesis a partir de estudios previos, nuevos enfoques sobre un tema en particular o la continuación de alguna investigación anterior, entre otros.

Además, a través de la elaboración de textos académicos se promueve en el estudiante la adquisición de habilidades y destrezas para recopilar información, dominar el léxico especializado y presentar investigaciones originales, siguiendo un conjunto de normas establecidas.

Autores del texto académico

La autoría de cualquier texto académico es esencial para aportar validez a las ideas e hipótesis presentadas; así como para responsabilizarse frente a terceros por las opiniones, comentarios y proceso ofrecidos en el documento final. Esto obedece al rigor científico que debe prevalecer en cualquier investigación académica.

Por lo general, la autoría de los textos de carácter académico recae sobre un autor o un grupo de ellos. Dichos autores pueden ser estudiantes o investigadores profesionales. También puede darse el caso de un documento con autoría compartida por un estudiante y un investigador consagrado.

Consulta de fuentes

Un texto académico no sería tal cosa sin la revisión, consulta e inserción de fuentes confiables y verificables, las cuales servirán para justificar el planteamiento del problema, contextualizar los antecedentes de la investigación, sustentar las bases teóricas y científicas; así como validar o refutar la hipótesis y los resultados obtenidos, entre otros.

Estas fuentes deben ser una referencia de autoridad en la materia o campo de estudio, o bien, proceder de medios confiables, como portales web especializados u organizaciones de carácter internacional.

Las citas textuales o referencias bibliográficas deben complementar la redacción original, sin excedersw en su uso. Además, será necesario manejar correctamente las normas de presentación y estilo de citas y referencias para evitar la similitud o plagio.

Estructura rigurosa

Al tratarse de un trabajo o documento formal, la estructura de los textos académicos responde a un diseño estricto, con parámetros específicos, de acuerdo a la institución académica evaluadora. Esta rigurosidad que los caracteriza, también asegura la presentación correcta, coherente, ética y científica de la investigación tratada.

Intertextualidad

A través de las discusiones científicas se pueden desarrollar nuevos aportes en alguna materia, ampliaciones sobre un tema en particular o  refutar ideas, conceptos o tesis previos.

Un buen documento académico, entonces, debe ser intertextual en esencia, para validar así las ideas y planteamientos presentados.

Búsqueda de persuasión

Además de brindar información y conocimiento, la redacción de textos académicos debe ser capaz de persuadir a su público lector, ya sea el jurado evaluador u otras autoridades en el campo de estudio. Aunque pudiera parecer una característica secundaria, en realidad es fundamental, ya que si no es posible convencer a terceros acerca de la importancia y validez de la investigación presentada y sus resultados, muy probablemente no trascenderá ni será legitimada por la comunidad especialista.

En el caso de trabajos académicos como el TFG, TFM o Tesis, la deficiencia en el manejo de la persuasión para presentar su investigación, puede perjudicar la ponderación o evaluación final.

Variedad de recursos

Ya que hablamos de persuasión como la capacidad de convencer, debemos tener claro que no es posible elaborar textos académicos sustentados únicamente sobre nuestras ideas. El estudiante debe echar mano de otros recursos para sustentar y enriquecer su propia hipótesis.

Estos recursos pueden ser citas y referencias de otros autores, ejemplos, analogías, ejemplificaciones, entre otras. Pero también pueden ser visuales y dinámicos, tales como cuadros comparativos, gráficos, imágenes, ilustraciones, diagramas, esquemas, entre otros.

una mujer leyendo un libro

Estructura de los textos académicos

Dominar la estructura de los textos académicos es fundamental para elaborarlos y presentarlos, de acuerdo a la formalidad que su importancia demanda. Por supuesto, es necesario recordar que cada institución universitaria puede establecer sus propias normas de presentación y estilo; sin embargo, es posible identificar una composición básica, a saber:

Título

Cualquier documento académico debe mostrar de forma legible y clara el título de la obra o trabajo presentado. Este debe ir en la primera página y ubicarse en el centro de la misma; destacando, además del título del texto, el nombre del autor (o autores), curso académico, fecha y lugar de presentación.

Introducción

Se trata de una de las secciones más importantes del texto académico, donde, además, será necesario destacarse en las técnicas de persuasión, para motivar al lector a continuar hasta el final. En la introducción del trabajo presentado, el autor debe ofrecer un panorama general del tema tratado, explicando cuál es la finalidad de la investigación, entre otros datos de interés.

Por supuesto, no debe excederse en el volumen de texto de la introducción ni revelar datos cruciales o los resultados de la investigación, pero sí despertar la curiosidad para avanzar en la lectura o consultar un apartado en concreto.

Cuerpo

Esta es la columna vertebral sobre la que se sustenta un texto académico, pues en este apartado debe ser capaz de presentar de forma coherente, concisa y clara todo el fruto de sus datos recopilados, ideas, comentarios, hipótesis y más. Aquí deben aparecer las citas y fuentes de consulta, así como los demás recursos necesarios para enriquecer la investigación.

El cuerpo del texto académico se puede dividir en secciones o capítulos, de acuerdo a las normas de elaboración. Su redacción responde a un arduo proceso de segmentación y organización de los datos e ideas.

Cierre del texto

Se dice que “lo mejor se deja para el final”, es por esto que en los textos científicos, el cierre del trabajo debe ser impecable. En este apartado se deben exponer los resultados obtenidos o conclusiones a las que se ha llegado al finalizar la investigación.

El autor, además, añadirá sus propios comentarios, análisis y recomendaciones; dejando el campo abierto a nuevas interrogantes y estudios. También puede sugerir bibliografía de consulta para ampliar el tema, e incluso identificar sus nuevos conocimientos adquiridos.

¿Cuáles son los tipos de texto académico?

Antes de empezar con la redacción de textos académicos, debes conocer los tipos de textos académicos más comunes:

Trabajos de divulgación

Son aquellos textos académicos elaborados con el objeto de difundir información novedosa asociada a los resultados de una investigación realizada. Puede tener diversas intencionalidades, tales como refutar una hipótesis o tesis previa, revelar un nuevo enfoque sobre un tema en específico o comunicar un estudio original reciente. Finalmente, este trabajo propicia la discusión o ampliación del tema.

De acuerdo a esta clasificación, son trabajos de divulgación: monografías, ponencias, artículos científicos, boletines científicos y ensayos científicos.

Trabajos de grado o de competencia profesional

Son los textos académicos más populares, ya que son el requisito indispensable para obtener la titulación de una carrera universitaria. Estos trabajos deben caracterizarse por su rigor científico, formalidad y originalidad, pero su finalidad trasciende la divulgación del conocimiento sobre un tema específico. Este debe poner a prueba las destrezas y habilidades del estudiante para desarrollar y llevar adelante una investigación relevante en su área de estudios.

Los trabajos de competencia profesional más comunes son: Trabajo Final de Grado (TFG), Trabajo Final de Máster (TFM) y Tesis.

chica leyendo un libro en la naturaleza

¿Cómo redactar un texto académico?

Para empezar debes saber que no hay una fórmula irrefutable para saber cómo redactar un texto académico, pero sí hay claves para hacerlo. Por supuesto, lo fundamental es respetar las normas de elaboración y aceptar las sugerencias del profesor del curso o tutor asignado a la investigación. Partiendo de esto, sugerimos poner en práctica lo siguiente:

  • Haz una lluvia de ideas: Anota todas tus ideas, comentarios y dudas sobre temas que te interesen. Descarta los menos relevantes o redundantes.

  • Selecciona el tema: Puedes seleccionar alguno sugerido por la universidad rectora, o bien buscarlo por tu cuenta. Trata de que esté bien delimitado y sea un tema original, donde puedas aplicar tus conocimientos y destrezas.

  • Elabora un calendario de redacción y entregas: Planifica los días que tienes tutoría y el tiempo que invertirás en investigar y escribir, para poder entregar en la fecha tope, incluso antes.

  • Consulta fuentes de confianza: Revisa los antecedentes y toma los aportes necesarios para sustentar tu investigación, pero presta atención al origen de estas fuentes y su autoridad en la materia.

  • Organiza toda la información: Selecciona y dale forma a toda la información recopilada, junto a tus propias ideas.

  • Redacta de manera formal: Lo recomendable es escribir de forma impersonal, utilizando la tercera persona del plural y con lenguaje claro, pero usando tecnicismos y léxico especializado.

  • Solicita la revisión del texto: Pide a algún amigo o familiar que dé un vistazo al texto académico final, antes de la revisión del tutor o profesor.

Ejemplo de un texto académico

Para encontrar un buen ejemplo de texto académico, será necesario acudir a repositorios online universitarios o sitios web especializados. Ver otros trabajos de este tipo te permitirá orientarte acerca de la elaboración y estilo de tu propio documento académico. Empieza con la biblioteca virtual de tu propia universidad (si la tiene), pero no descartes otros medios.

¿Necesitas ayuda para escribir textos académicos?

A pesar de la mucha información disponible, elaborar un texto académico, resulta una tarea no tan sencilla para los estudiantes. Pero, ¿qué es un problema sin una solución efectiva? En HazMiTrabajo, podemos ofrecerte la ayuda que necesitas para elaborar tu trabajo: corrección de textos, redacción original y mucho más.

Y siempre con la discreción y confidencialidad que nos caracteriza. Solicita tu presupuesto ya mismo. ¡Podemos ayudarte a lograrlo!

¿Necesitas ayuda para pedir un presupuesto?

No hay problema, envíanos la información del trabajo y nosotros te ayudamos a estructurarlo.

¿Necesitas más de un trabajo? 👉 Haz clic aquí

    Tipo de trabajo *
    Asignatura *
    Normas de estilo
    Personalizar tipo de trabajo
    Personalizar materia o asignatura
    Personalizar normas
    Título del trabajo *
    Número de páginas
    Duración de examen en horas
    Fecha de entrega *
    Descripción e indicaciones del trabajo
    Subir un Documento
    Nombre de usuario
    Correo electrónico *
    Telefono (con código de país) *
    Hora de contacto
    Código promocional